Ese privilegio. Palabras mayores. Verdad de la buena.
Y hasta aquí puedo leer. Que hasta la extimidad tiene un límite cuando implica la intimidad de los demás.
¿Qué me quita y qué me da este blog? ¿Cuánto cuento y cuánto callo? La verdad es que cuanto más cuento, más me doy cuenta de lo tantísimo que callo. Y no es juego de palabras.
¡Qué bueno! Me alegra veros a los dos juntos. Sois extraordinarios. Un abrazo fuerte.
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