jueves, 20 de noviembre de 2008

CAMPUS




El paréntesis especifica (tarde) porque también hay turno de mañana. El campus alicantino luce espléndido. No se puede negar. Con una luz impresionante. Con una amplitud que invita a desconectar.
Sin embargo, como he dicho tantas veces, podemos sentir la extrañeza hasta los lugares más paradisíacos, más favorables, más serenos. Se trata de encontrar el sitio. A las diez de la mañana, el campus luce solitario. Por eso es necesario tener un rincón, un hueco, un espacio propio, pertenecer a alguna parte, permanecer vinculado a alguien. Con esa pertenencia, con ese vínculo, el marco sí pasa a ser incomparable.
Con turnos de mañana y tarde, con un lugar donde asirme, desde el que ser y estar, permanecer en el lugar, casi morar en él, es una bendición.


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